Acércate, mira,
asómate, aspira,
vete si prefieres, de mí ni te acuerdes, de nada te pierdes.
Céntrame en la mira, apunta, dispara,
mírame a la cara, guárdate el insulto, bríndame el indulto.
Sáciate en la fuente de lava candente.
Fúndete en el río que quema de frío, que cala los huesos, que abrasa los sesos.
Deja que la duda te atormente la mente.
Despeja la cabeza de toda certeza, de toda respuesta, de toda razón.
Duplica la apuesta, olvida el futuro, empínate al borde del abismo oscuro de tu corazón.
Descubrir que está escondida, bajo la dura corteza, entre la pulpa podrida,
la simiente donde anida, donde a germinar comienza,
donde palpita dormida,
La belleza
Alonsillo, está padrísimo tu blog. Oye: lo que escribiste al principio ¿es tuyo?, porque entonces también eres poeta. Ya sabes quien soy.
¡Gracias Lupita! que bueno que te metiste al Blog. Si, lo del principio es mio, que bueno que te gusto,
Besos, Alonso
Alonso, oye, por Youtube, la canción La belleza, de Luis Eduardo Aute, catalán, te va a gustar. Lupita
De las pinturas, la que más me gusta es Flamira, pero ¿por qué tan herida? Lupita
Es interesante que la veas herida, es lo bueno del arte, se presta a interpretación. Otros también han pensado que es sangre. Yo más bien la veo jugosa.
Besos!